sábado, 23 de julio de 2016

LOS DISTURBIOS RACIALES COMO GUERRA HÍBRIDA DE ESTADOS UNIDOS CONTRA LOS ESTADOUNIDENSES


Llevamos una semana de noticias sobre los “disturbios raciales” en EEUU, supuestamente, por motivo de la brutalidad policial cometida contra población negra. Ya de primeras, si los medios oficiales tienen una versión al unísono, es que esa versión está basada en manipulaciones y tiene como objetivo algo que sólo beneficiará al poder establecido.
“Brutalidad policial”
En primer lugar, tenemos algo que no es más que la punta de un problema muy grande en todo Estados Unidos, esto es, la “brutalidad policial”. Cierto que en los casos que se muestran en los medios se ven ejemplos de esa brutalidad, pero sólo son fragmentos seleccionados por el interés del poder establecido, ya que nunca se expone nada que sea discordante al juego del sistema. Por ejemplo, un policía negro asesinando a un ciudadano blanco, un tiroteo entre ciudadanos negros, o un ciudadano negro asesinando a uno o varios ciudadanos blancos, son de esos casos que no están mediatizados. El sistema no quiere que se hable de esos casos, ni que se exponga las cifras reales de ciudadanos blancos asesinados por policías y menos aún por policías negros, ergo, deberíamos suponer que el sistema pretende instrumentalizar a los ciudadanos negros para su causa.
¿Qué causa se preguntarán? Las respuestas pueden ser muchas, pero pasando por la actual y vertiginosa carrera electoral, tenemos una respuesta bastante robusta. Los disturbios están diseñados para sabotear cualquier tipo de campaña republicana de Trump y favorecer al tándem demócrata de Hillary Clinton y Bernie Sanders. Así, los demócratas pretenderían mostrarse como los tipos preocupados por los “pobres negros” (y otras minorías), mientras que los republicanos de Trump son los racistas blancos. Es una simplificación muy fácil y emotiva, lo cual también debería llevarnos a pensar que es una mentira para ocultar otros fines.

Armas y elecciones
Así mismo, el sistema y sus medios de comunicación hablan constantemente del control de armas tras cada tiroteo. Estimo que su objetivo real es quitar las armas a la población, puesto que es el freno contra la evidente dictadura, ya que si millones de estadounidenses que tienen armas y saben usarlas, de seguro que las usarán cuando el gobierno quiera imponer normas por la fuerza y eso desate una guerra interna entre los ciudadanos “constitucionalistas” y el sistema. La excusa es la facilidad de comprar armas, pero el objetivo real es desarmar a la población en EEUU, ya que el problema de los tiroteos es una cuestión de educación social y situación económica, no es cuestión de que las armas maten, sino de que alguien mata con armas. Por otra parte, uno de los grupos empresariales más influyentes en el poder de EEUU es el complejo armamentístico, con tantísimos negocios dentro y fuera de ese país, de modo que el pretendido control de armas nunca será algo que ponga en peligro tan sustancioso negocio.
Volviendo al tema de las elecciones, según el candidato republicano Donald Trump, pretende abandonar la estrategia del “caos controlado”, ya que Trump señaló que el caos promovido fuera, puede llegar a EEUU. También dijo que pondrá los intereses nacionales de EEUU por encima de otras consideraciones internacionales, buscando con pragmatismo el equilibrio de intereses, e incluso rechazó la idea de extender los valores occidentales como algo universal para todo el mundo, incluso ha dudado de la necesidad de que EEUU participe en la OTAN. Semejante reorientación podría liberar ingentes recursos del gobierno de EEUU para atender las demandas y necesidades dentro de sus fronteras. Mientras que el tándem demócrata mantiene la línea de sus predecesores en la presidencia: Más conflictos, más bases militares, más enfrentamiento mediante sus patrocinados contra otras potencias (por ejemplo, el uso de Europa oriental contra Rusia, que sólo perjudica a Europa y Rusia mientras beneficia a EEUU por la ingente venta de armas). Por supuesto, los demócratas mientras que juegan la carta belicista internacional (que denominan como “democratización”), en casa juegan la carta “social”; y el filón lo tienen en los millones de ciudadanos negros que usarán como su ejército personal para crear enfrentamientos entre toda la población que compone EEUU, pero principalmente cargarán contra los ciudadanos blancos.
Guerra híbrida de EEUU en EEUU
Por tanto, éste escenario sería un clásico de la política estadounidense, pero ya no tratan de enfrentar a ucranianos contra rusos, a saudíes contra sirios, a azeríes contra armenios, a kurdos contra iraníes, a uigures contra chinos, etc. Ahora se trata de escenificar dentro de EEUU ese teatro que tantas veces han ejecutado en el mundo, ahora tienen que crear un conflicto racial para renovar el sistema en las próximas presidenciales de noviembre con un discurso principalmente centrado en falsas cuestiones recubiertas de gruesas capas de sensiblería que irán colocando todos los medios de comunicación del sistema. Ahora es cuando el mismo sistema capitalista que gobierna desde Washington -sea la Casa Blanca, el Capitolio o la Reserva Federal- montará su gran distractor, emotivo y lacrimógeno donde los haya, y una vez lo hayan acabado, los perdedores serán todos los ciudadanos de EEUU, sin distinción racial.
Quizás algunos piensen (muy ilusos quienes lo piensen), que realmente los políticos del poder establecido en EEUU vayan a trabajar a favor de una u otra minoría. Las minorías para el poder de EEUU son herramientas que usan en función de la distribución de fuerzas. Si en el ámbito internacional, unas veces se ponen del lado de una minoría y sin importar la incoherencia de sus actos, se pasan al lado de la contraria, ¿qué les hace pensar que dentro de EEUU será distinto y que realmente se preocuparán del bienestar de una minoría? Estados Unidos de América no es más que la denominación comercial de la mayor empresa del mundo. No es un país, es una empresa, y las empresas establecen su sede donde tengan mayores ventajas económicas, y contratan a quien más barato y mejor les haga el trabajo que demandan.
Así que, si las previsiones se cumplen, el poder establecido en EEUU incitará al odio racial echando la culpa de la situación de unos ciudadanos a la acción de otros ciudadanos (por supuesto, el sistema busca a alguien a quien culpar a sabiendas de que el sistema vigente es el causante de esos conflictos que luego instrumentaliza a su favor), pretenderá el control de armas para prevenir –supuestamente- las masacres de los tiroteos. Pero la inseguridad total es la base de este sistema. Que nadie esté seguro de su trabajo, de su familia, de su comunidad, de su país. Esa inseguridad total es la clave del éxito de las guerras híbridas que tanto han empleado desde los gobiernos de EEUU. Una guerra indirecta, jugando con la economía y el miedo, y creando sus monstruos particulares que manejan a conveniencia de los intereses del momento. Con ello pretenden desarmar las voluntades y luego encauzarlas hacia los propios fines de asegurar al sistema. Si, así es, el sistema dominante torna inseguras las vidas de todas las personas para asegurarse su propia existencia. Así es como el sistema se posterga en el tiempo: Mediante el conflicto entre las personas que las impida dirigir su atención hacia ese sistema dominante ya que entonces cabría la posibilidad de que sean descubiertos los verdaderos constructores de tantas fechorías en todo el mundo, que no tienen ni patria, ni raza, ni religión, sino que solamente tienen intereses.


(Source: katehon.com)
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