sábado, 17 de septiembre de 2016

¿Es cierto que la humanidad se vuelve más tonta?


El Efecto Dunning-Kruger es un sesgo cognitivo, según el cual los individuos con escasa habilidad o conocimientos sufren de un efecto de superioridad ilusorio, considerándose más inteligentes que otras personas más preparadas, incorrectamente midiendo su habilidad por encima de lo real.

Este sesgo, es atribuido a una inhabilidad meta-cognitiva del sujeto de reconocer su propia ineptitud. Debido a que su habilidad real debilitaría su propia confianza, ya que los individuos competentes asumen, falsamente, que otros tienen una capacidad o conocimiento equivalente al suyo.



“La pasión asociada a una discusión es inversamente proporcional a la cantidad de información real disponible.” Ley de la controversia de Benford.
El fenómeno fue demostrado en una serie de experimentos realizados por Justin Kruger y David Dunning, de la Universidad de Cornell (Nueva York, EE. UU.). Sus resultados fueron publicados en el Journal of Personality and Social Psychology de diciembre de 1999.

En relación a ella, David Dunning y Justin Kruger de la Universidad de Cornell concluyeron:
«Esa incompetencia les impide a su vez darse cuenta de la ausencia de esa habilidad en ellos mismos así como reconocerla en otros individuos.».
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Las investigaciones confirman que el patrón de persona “incompetente e inconsciente de su incompetencia” se replica en situaciones de la vida real, no sólo en pruebas abstractas de laboratorio”.
“Uno de los dramas de nuestro tiempo está en que aquellos que sienten que tienen la razón son estúpidos y que la gente con imaginación y que comprende la realidad es la que más duda y más insegura se siente”. Bertrand Russel

Kruger y Dunning investigaron cierto número de estudios previos que tendían a sugerir que en diversas habilidades como la comprensión lectora, conducción de vehículos de motor, y juegos como el ajedrez o el tenis, “la ignorancia frecuentemente proporciona más confianza que el conocimiento” (como dijo Charles Darwin). Su hipótesis es que, en una habilidad típica que los humanos poseen en mayor o menor grado:
  1. Los individuos incompetentes tienden a sobrestimar su propia habilidad.
  2. Los individuos incompetentes son incapaces de reconocer la habilidad de otros.
  3. Los individuos incompetentes son incapaces de reconocer su extrema insuficiencia.
  4. Si pueden ser entrenados para mejorar sustancialmente su propio nivel de habilidad, estos individuos pueden reconocer y aceptar su falta de habilidades previa.
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CONCLUSIONES
El Dunning-Kruger nos enseña que antes de valorar la opinión de alguien negativamente hay que considerar la posibilidad de que no se de cuenta de que está errado porque psicológicamente no puede hacerlo.
Y eso nos lleva a otro problema: Los equivocados podemos ser nosotros y no ser conscientes de ello.
Porque este efecto nos sucede a todos en función de cada habilidad.
Es decir, alguien puede ser un experto en un tema o el más capaz del mundo en una determinada habilidad, y sin embargo no estar capacitado para darse cuenta de que no lo es en otros temas o habilidades.
En todo caso, cuando hay una divergencia seria que impide avanzar, siempre hay que tener en cuenta que se puede estar produciendo y actuar en consecuencia.
disenosocial-Dunning-Kruger-equivocado-internetSe trata de comprender que probablemente es un tema de formación. Hay que formar al individuo tanto para que pueda entender el problema como para que se dé cuenta de verdad de que antes no lo entendía.
Son dos las soluciones que se proponen para evitarlo en equipos de trabajo: No conformarse sólo con el propio juicio sobre un tema. No olvidemos que si no estamos preparados para tomar la decisión tampoco estaremos preparados para darnos cuenta de que no lo estamos.
Nuestro consejo es apostar por la formación continua y de calidad para mejorar el conocimiento del capital humano y la capacidad para reconocer las carencias propias que tenemos que solucionar.
En todo caso, saber que existe nos debe enseñar a ser humildes. A saber que en nuestro cerebro hay algo que nos lleva en ocasiones a ver con total nitidez que estamos en posesión de la razón en un tema y sin embargo tratarse de una ilusión.
Y eso, cuando alguien dirige un equipo o una empresa puede llevar a tomar decisiones muy perjudiciales.
Por eso, te invito a que en la próxima discrepancia que tengas con alguien, en la empresa o en tu vida particular, pares un momento y reflexiones… ¿realmente estás más preparado que tu interlocutor en ese tema o lo que pasa es que tus conocimientos de la materia no son los suficientes para que puedas comprender que el otro tiene razón?.

Países por tasa de natalidad

Este anexo incluye dos listas de países por tasa (bruta) de natalidad. La misma se refiere al número de nacimientos cada 1.000 habitantes ocurridos durante un período dado de tiempo, usualmente de un año.
La primera lista está basada en las estimaciones y proyecciones quinquenales elaboradas por la División de Población de lasNaciones Unidas.1 Las cifras son para el período 2010-2015 usando la variante media de crecimiento demográfico.
Por su lado, la segunda lista está basada en estimaciones del CIA World Factbook para el año 2012.2 Algunos territorios dependientes, así como los estados no reconocidos, no aparecen en esta clasificación.




Países con IQ más alto:
19. Dinamarca, Francia, Australia, Mongolia y Noruega: 99 puntos
16. Hungría, Polonia y España: 99 puntos
11. Bélgica, China, Nueva Zelanda y Reino Unido: 100 puntos
10. Suiza y Suecia: 101 puntos
6. Alemania, Italia, Holanda y Austria: 102 puntos
5. Singapur: 103 puntos
4. Taiwán: 104 puntos
3. Japón: 106 puntos
2. Corea del Sur: 106 puntos
1. Hong Kong*: 107 puntos

* Estrictamente no es un país, pero para fines del estudio se le consideró como tal. 

** Al final de la lista, los últimos 10 lugares son ocupados por naciones africanas, siendo Guinea Ecuatorial, Etiopía y Sierra Leona las menos favorecidas.


El mapa muestra a todos los países del mundo coloreados en función del promedio del cociente intelectual de su población.


Leimos en el artículo de en qué consiste este síndrome estudiado por Krugger y Dunning, psicólogos de la Universidad Cornell de Nueva York. El síndrome de Dunning-Krugger establece que las personas con escaso nivel cultural e intelectual tienden a considerarse mucho mejores de lo que son. Seguro que todos tenemos a varios candidatos en mente que cumplen con esta definición. Es evidente que, por desgracia, abundan bastante más que el caso contrario. Son personas pagadas de sí mismas, que hablan de prácticamente todos los temas y con seguridad, que escuchan poco y que creen tener siempre la razón. Intentemos ver qué podemos hacer para no llegar a convertirnos en alguien así. A continuación os propondré lo que yo considero es el mejor tratamiento para el síndrome de Dunning-Kruger, son siete píldoras que deben tomarse de manera regular y continuada, pues es posible que si se suspende el tratamiento, reaparezca la enfermedad:
  1. Mira a tu alrededor. Aprende a observar y copia lo bueno, no sigas a la manada, puede resultar cómodo y tranquilizador pensar que “todo el mundo está igual”, pero no te va ayudar personalmente a nada, más que a convertirte en un borrego más. Intenta aprender qué hacen aquellas personas a las que admiras e imítalas.
  2. Viaja. Pero viaja sabiendo lo que haces, no se trata de pasar por los sitios por contar que he estado y para hacer fotos para publicar en las redes sociales, viajar es otra cosa. Es conocer previamente el lugar al que voy, leer algo sobre su historia, sitios que conocer, costumbres, gastronomía… Y llegar y procurar integrarme. No seguir manteniendo mis costumbres aunque esté en el Polo, no cerrarme a aquello que sea distinto, pues si hago esto, mi viaje no habrá servido de nada, será dinero tirado. El viajar, si aprendo a ser capaz de salir de “mis cosas”, nos hace personas más sabias al entender que mi forma de vida, mi manera de pensar y mis costumbres son sólo unas más de las muchas que hay, ni mejores ni peores, y que el que las tenga sólo depende del lugar de nacimiento. Esto me convertirá en una persona más tolerante.
  3. Lee. El leer nos trasporta a otros lugares, a otras épocas, a otras maneras de pensar… Es el sustituto perfecto si no puedes viajar. A través de los libros puedes recorrer todo el mundo, aprender historia, comprender situaciones que nunca has vivido, conocer temas que de otra manera es difícil que lo hicieras… Es, en fin, abrir tu mente a cosas que no son sólo el mundo que te rodea.
  4. Aprende a escuchar. Si siempre creo que yo sé más que nadie de un tema o que siempre llevo la razón es seguro que no lo haré. Haz el ejercicio de callar y dejar hablar a los demás. Pero sobre todo, procura rodearte de personas interesantes, a las que merezca la pena escuchar, y aprende de ellas. No te rodees de necios porque entonces tu mundo se habrá encogido hasta casi convertirse en una canica: con aparentes colores pero muy pequeño, sin posibilidad de ser cambiado, aburrido, sin mejoras, ilusiones o futuro.Configura tu mundo con personas de las que aprendas, no tienen que ser académicamente brillantes, sólo tienen que ser personas que hayan vivido la vida y hayan aprendido a saber en qué consiste: de ellas aprenderás seguro cada día algo nuevo.
  5. Sé humilde. Sólo si has cumplido los puntos anteriores sabrás que hay millones de cosas por aprender, por conocer, por hacer… Y serás consciente por tanto, de lo poco que sabes. Esto no tiene que tener el efecto de deprimirte, todo lo contrario, de ilusionarte por todo lo que la vida te puede ofrecer, pero también te hará ser consciente de lo poco que en realidad sabes y de lo mucho que te queda por aprender Decía Paul Bernard que 
    “El conocimiento acrecienta nuestro poder en la misma proporción que disminuye nuestro orgullo”.

  6. Practica la empatía. Define la Rae la empatía como” el sentimiento de identificación con alguien”, por tanto practicar la empatía supone intentar ponerme en el lugar del otro. Todo el mundo presume de tener empatía entendiendo ésta como ser capaz de escuchar un problema de alguien y ponerme triste también. No es esto, es algo mucho más difícil y complejo, no sólo tengo que tener empatía con mis amigos, sino con aquellas personas que no me caen bien, con aquellas con las que no comparto nada, tengo que intentar ponerme en su lugar aunque no comparta su comportamiento. Si de verdad practico la empatía, si de verdad como dice el dicho antes de juzgar el camino que ha recorrido alguien me “pongo sus zapatos”, dejaré de creerme que estoy en posesión de la verdad y de rechazar todo aquello que es diferente, seré una persona más prudente y mejor.
  7. No te conformes, no te ates a la mediocridad. La vida de la mayor parte de nosotros consiste en la repetición de una serie de actos repetitivos y sabidos de antemano con exactitud matemática. Por el camino hemos perdido nuestros sueños, proyectos e ilusiones. Es la consecuencia de esa funesta mentalidad que resume el conocido refrán: “Más vale malo conocido que bueno por conocer”. Borremos de nuestra vida esta idea, venzamos el miedo, luchemos contra la falsa comodidad que nos mantiene atrapados en esa terrible “zona de confort” y arriesguémonos. No estamos hechos para vivir en la insatisfacción ni en la frustración. Por eso rodéate de personas que te empujen, que te estimulen, que te digan que es posible otra vida. Sólo así obtendrás la mejor versión de ti mismo y te alejarás de la cerrazón y la estupidez.
Todos podemos hacer de nuestra vida algo diferente. No olvidemos que cuando eres un buen observador, todo el mundo es tu maestro.



(Source: DalasReview, centroaupa.com, disenosocial.org, pijamasurf.com, es.wikipedia.org, batanga.com)
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